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Las “bolas” que aparecen en la superficie de algunas prendas se denominan pilling. Se forman cuando el roce extrae extremos de fibras, estos se enredan y permanecen sujetos al tejido. No dependen de una sola fibra ni prueban, por sí solos, que una prenda sea de mala calidad.


Por qué se produce el pilling
Durante el uso, la superficie roza con el cuerpo, otras prendas, el asiento, una mochila o el tambor de la lavadora. Algunas fibras migran hacia fuera y forman una pelusa. Si esa pelusa se enreda y las fibras que la anclan son resistentes, aparece una bolita estable.
Zonas donde aparece antes
- Costados y cara interior de las mangas.
- Axilas, puños y cintura.
- Zona de contacto con bolsos, cinturones o mochilas.
- Asiento y entrepierna de pantalones.
- Superficies que rozan con tapicerías rugosas.
Qué características lo favorecen
Fibras y mezclas
Las fibras cortas aportan más extremos susceptibles de salir. Las fibras muy resistentes pueden mantener la bolita unida durante más tiempo. En algunas mezclas, una fibra genera pelusa y otra más resistente actúa como anclaje. Por eso no basta con leer “algodón” o “poliéster” en la etiqueta.
Construcción del hilo
Una torsión baja, una superficie muy vellosa o una cohesión insuficiente facilitan la migración. Hilados compactos y estructuras bien equilibradas suelen contener mejor las fibras, aunque todo depende del tacto y el aspecto buscados.
Estructura y acabado
Los puntos abiertos o cepillados presentan más superficie al roce. Algunos acabados pueden reducir temporalmente la vellosidad, pero su eficacia debe comprobarse después del mantenimiento previsto.
Cómo se evalúa en laboratorio
La serie ISO 12945 reúne métodos de laboratorio para determinar la propensión a formar pelusa y bolitas. Incluye, entre otros, el método de caja de pilling, el ensayo de volteo aleatorio y procedimientos de evaluación visual. El método y el número de ciclos deben constar en el informe; no es correcto comparar resultados obtenidos con condiciones distintas.
Cómo prevenir las bolitas
- Lava la prenda del revés y cierra cremalleras o velcros.
- Separa prendas delicadas de tejidos abrasivos y accesorios duros.
- Usa un programa adecuado, sin sobrecargar el tambor.
- Evita un roce continuado con bolsos o superficies ásperas.
- Al comprar, observa si la superficie ya presenta mucha fibra suelta.
- En desarrollo de producto, exige ensayos acordes al uso final.
Cómo quitar el pilling sin estropear la prenda
Extiende la prenda sobre una superficie plana y utiliza un quitapelusas regulable con pasadas suaves. No tires de las bolitas: puedes extraer más fibra o deformar un punto. En tejidos finos, calados, bordados o con pelo largo, es preferible una intervención profesional.
¿Se puede eliminar para siempre?
No siempre. Retirar las bolitas mejora el aspecto, pero no modifica la combinación de material, estructura y fricción que las originó. Si reaparecen con rapidez, conviene reducir el roce y revisar el método de lavado.