DEFINICIÓN
El ensayo Martindale es un método de laboratorio utilizado para evaluar el comportamiento de los materiales textiles frente al rozamiento repetido. Se realiza mediante un aparato específico que somete varias muestras a movimientos controlados bajo unas condiciones previamente establecidas.
El mismo equipo puede utilizarse para estudiar dos propiedades diferentes: la resistencia a la abrasión y la tendencia a formar pilling. Aunque ambos procedimientos emplean un aparato Martindale, la preparación de las muestras, los materiales de rozamiento, las cargas y la valoración de los resultados son diferentes.
PARA QUÉ SE UTILIZA
El ensayo Martindale permite conocer cómo puede evolucionar un tejido cuando está sometido al roce producido durante su uso.
Se utiliza principalmente para:
- Determinar su resistencia al desgaste.
- Comparar tejidos destinados a una misma aplicación.
- Comprobar si un material cumple unas especificaciones determinadas.
- Evaluar la pérdida de masa provocada por la abrasión.
- Observar cambios en su aspecto superficial.
- Analizar su tendencia a formar pelusa y pilling.
- Controlar la calidad de los materiales textiles.
El resultado ayuda a seleccionar el tejido más adecuado según el uso previsto, pero no reproduce exactamente todas las condiciones que puede encontrar una prenda o un producto durante su vida útil.
CÓMO FUNCIONA EL APARATO MARTINDALE
Las muestras textiles, generalmente circulares, se colocan en unos portamuestras. Durante el ensayo se desplazan sobre otra superficie siguiendo un movimiento complejo y multidireccional conocido como figura de Lissajous.
Este recorrido distribuye el rozamiento en distintas direcciones y evita que el desgaste se concentre en una sola trayectoria.
Las condiciones del ensayo se determinan previamente e incluyen:
- El material utilizado para producir el rozamiento.
- La presión aplicada.
- El número de ciclos.
- Los intervalos de inspección.
- La preparación y acondicionamiento de las muestras.
- El criterio utilizado para finalizar y valorar el ensayo.
El equipo puede trabajar con varias muestras simultáneamente, lo que permite comparar diferentes tejidos en las mismas condiciones.
ENSAYO DE RESISTENCIA A LA ABRASIÓN
En el ensayo de abrasión, la muestra se frota repetidamente contra un material abrasivo normalizado. A determinados intervalos se detiene el aparato para examinar el tejido y comprobar su evolución.
La resistencia a la abrasión puede evaluarse mediante:
- El número de ciclos soportados hasta que se produce la rotura o deterioro establecido.
- La pérdida de masa de la muestra.
- Los cambios de aspecto, color, espesor o superficie.
- La aparición de hilos rotos, agujeros o zonas desgastadas.
Un número elevado de ciclos suele indicar una mayor resistencia dentro de un mismo método de ensayo. Sin embargo, no debe utilizarse como una clasificación universal de calidad, porque los resultados dependen de las condiciones aplicadas y del tipo de producto analizado.
ENSAYO DE PILLING
El aparato Martindale también puede utilizarse para evaluar la tendencia de un tejido a formar pelusa, pilling o apelmazamiento superficial.
En este procedimiento se modifica la configuración del ensayo y las muestras se someten a un rozamiento controlado durante un número determinado de ciclos. Después se examinan visualmente bajo unas condiciones establecidas y se comparan con patrones o fotografías de referencia.
La valoración suele expresarse mediante una escala del 5 al 1:
- Grado 5: no se aprecia pilling.
- Grado 4: pilling ligero.
- Grado 3: pilling moderado.
- Grado 2: pilling intenso.
- Grado 1: pilling muy intenso.
En algunos procedimientos también pueden utilizarse valores intermedios, como 4–5 o 3–4.
El resultado del ensayo de pilling no debe confundirse con el de abrasión: el primero valora principalmente los cambios producidos en la superficie, mientras que el segundo estudia el desgaste del material.
CÓMO SE EXPRESAN LOS RESULTADOS
Los resultados dependen de la propiedad evaluada y del procedimiento utilizado.
En los ensayos de abrasión pueden expresarse como:
- Número de ciclos hasta la rotura.
- Número de ciclos hasta alcanzar un cambio de aspecto determinado.
- Pérdida de masa en miligramos.
- Variación de espesor.
- Descripción del deterioro observado.
En los ensayos de pilling se expresan normalmente mediante un grado visual del 5 al 1.
El informe debe indicar siempre las condiciones utilizadas, porque dos resultados obtenidos con diferentes cargas, abrasivos, números de ciclos o criterios de valoración no son directamente comparables.
FACTORES QUE INFLUYEN EN EL RESULTADO
La respuesta de un tejido durante el ensayo Martindale depende de numerosos factores:
- La naturaleza, longitud, finura y resistencia de las fibras.
- La composición del material.
- La estructura y torsión de los hilos.
- El ligamento y la densidad del tejido.
- El grosor y la masa por unidad de superficie.
- La presencia de pelo, pelusa o fibras superficiales.
- Los acabados textiles aplicados.
- La dirección en la que se cortan las muestras.
- La presión y el material de rozamiento utilizados.
- El acondicionamiento previo del tejido.
- El criterio establecido para evaluar el final del ensayo.
Por este motivo, el procedimiento debe realizarse en condiciones normalizadas y repetibles.
CÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS
No existe una cifra única de ciclos Martindale que determine por sí sola si un tejido es bueno o malo. La resistencia necesaria depende del uso final del producto.
Un material destinado a una prenda de uso ocasional no tiene las mismas exigencias que otro utilizado en:
- Ropa de trabajo.
- Tapicería de uso intensivo.
- Asientos de vehículos.
- Equipamiento público.
- Tejidos técnicos.
- Prendas deportivas.
- Productos de protección.
Los resultados deben compararse con los requisitos establecidos para cada aplicación, con las especificaciones del cliente o con la normativa correspondiente.
APLICACIONES
El ensayo Martindale se utiliza en el control y desarrollo de numerosos productos textiles:
- Tejidos para prendas de vestir.
- Géneros de punto.
- Ropa laboral y uniformes.
- Tapicerías domésticas y profesionales.
- Asientos y revestimientos para automoción.
- Ropa de cama.
- Alfombras y revestimientos textiles.
- Tejidos deportivos.
- No tejidos.
- Materiales técnicos y de protección.
También es una herramienta habitual para comparar prototipos, analizar reclamaciones y estudiar cómo influyen las fibras, los hilos, la construcción del tejido o los acabados en su comportamiento.
LIMITACIONES DEL ENSAYO
El ensayo Martindale reproduce el rozamiento de manera controlada, pero no puede imitar todas las situaciones reales de uso.
En una prenda o tapicería también pueden intervenir:
- La tensión y deformación del tejido.
- La humedad y la temperatura.
- El lavado y el secado.
- El sudor y la suciedad.
- La exposición a productos químicos.
- Los enganchones y golpes.
- El tipo de superficie con la que entra en contacto.
Por ello, el resultado debe considerarse una referencia comparativa obtenida en laboratorio y no una predicción exacta de la duración del producto.
NORMAS DE REFERENCIA
La resistencia a la abrasión mediante el método Martindale se recoge en la serie de normas ISO 12947:
- ISO 12947-1: aparato de ensayo Martindale.
- ISO 12947-2: determinación de la rotura de la muestra.
- ISO 12947-3: determinación de la pérdida de masa.
- ISO 12947-4: evaluación del cambio de aspecto.
La evaluación del pilling mediante el método Martindale modificado se recoge en la norma ISO 12945-2.
La norma y el procedimiento utilizados deben indicarse siempre junto al resultado del ensayo.
