DEFINICIÓN
La elasticidad textil es la capacidad de un material para deformarse bajo una fuerza y recuperar total o parcialmente su forma cuando esa fuerza desaparece.
Conviene distinguir entre extensión, recuperación y deformación permanente. Que un tejido se estire mucho no significa necesariamente que recupere bien: puede quedar dado de sí después del uso.
CÓMO SE EVALÚA
Se aplican ciclos controlados de extensión y relajación, registrando el porcentaje de alargamiento, la recuperación y el crecimiento residual. El método cambia según se trate de tejidos elásticos, géneros de punto, cintas o prendas completas.
CÓMO SE INTERPRETA
Una buena elasticidad combina la extensión necesaria con recuperación rápida y poca deformación residual. El valor adecuado depende de la zona de la prenda y de la libertad de movimiento prevista.
FACTORES QUE INFLUYEN
- Contenido y tipo de elastano.
- Estructura de punto o tejido.
- Tensión y alimentación de los hilos.
- Calor, lavado y envejecimiento.
- Dirección del ensayo y número de ciclos.
APLICACIONES
- Ropa deportiva y de baño.
- Prendas ajustadas.
- Cinturas, puños y tejidos compresivos.
- Tapicería y textiles técnicos flexibles.
NORMAS DE REFERENCIA
La familia ISO 20932 incluye métodos para determinar elasticidad, crecimiento y recuperación de los tejidos.
