DEFINICIÓN
La rigidez del tejido expresa su resistencia a doblarse o curvarse. Está estrechamente relacionada con el cuerpo, la caída y la capacidad del material para mantener una forma.
No debe confundirse con dureza superficial ni con resistencia a la tracción. Un tejido puede ser muy resistente y, sin embargo, flexible.
CÓMO SE EVALÚA
Se utilizan métodos de longitud de flexión, cantilever o flexión circular. El principio consiste en deformar la muestra bajo condiciones definidas y registrar una longitud, ángulo o fuerza relacionada con su resistencia a doblarse.
CÓMO SE INTERPRETA
Valores altos indican mayor oposición a la flexión. La dirección es importante: un tejido puede ser más rígido en urdimbre que en trama y comportarse de forma distinta al bies.
FACTORES QUE INFLUYEN
- Título y módulo de fibras e hilos.
- Ligamento, densidad y ondulación.
- Gramaje y espesor.
- Resinas, aprestos y recubrimientos.
- Humedad y dirección de ensayo.
APLICACIONES
- Sastrería, camisería y entretelas.
- Cortinas y tapicería.
- Textiles técnicos y laminados.
- Control de cambios por lavado o acabado.
NORMAS DE REFERENCIA
La ASTM D1388 dispone de una versión activa D1388-23 para rigidez de tejidos; la ISO 9073-7:2024 aborda longitud de flexión en no tejidos.
