

El tejido brocado —Brocade en inglés— es una tela decorativa de calada cuyos motivos se construyen durante el tejido mediante tramas suplementarias, a menudo brillantes o metálicas, que producen relieve y riqueza visual.
¿Qué es el tejido brocado?
El dibujo del brocado no se imprime ni se borda después: se integra en la construcción. Las tramas de efecto trabajan solo donde aparece el motivo y pueden quedar flotantes, ligadas o recortadas en el reverso.
Se relaciona con la familia jacquard, pero el término brocado subraya el uso de hilos suplementarios y un efecto ornamental elevado. Frente al damasco, suele ser multicolor, menos reversible y más voluminoso.
Cómo se fabrica
En telares jacquard o sistemas especializados, la urdimbre y la trama de fondo forman una base estable mientras otras tramas dibujan flores, arabescos o figuras. El control de cada zona reduce la cantidad de hilo decorativo innecesario.
Los hilos metálicos actuales suelen ser filamentos recubiertos o laminados, más ligeros que los metales históricos. Calandrado, vaporizado y estabilización fijan el relieve, pero deben conservar flexibilidad y evitar roturas de las tramas de efecto.
Características
- Motivos tejidos con relieve y cambios de brillo.
- Cuerpo medio o alto y caída estructurada.
- Reverso distinto, con tramas flotantes o recortadas.
- Aspecto ceremonial, lujoso y muy visible.
- Sensibilidad al enganche, al roce y a las marcas de aguja.
Tipos y variantes
- Brocado de seda: fino, luminoso y de alta gama.
- Brocado metálico: incorpora hilos de efecto dorado o plateado.
- Brocado continuo: las tramas decorativas recorren mayor anchura.
- Brocado recortado: elimina parte de los flotantes del reverso para reducir peso.
Aplicaciones
- Vestidos de ceremonia y prendas de noche.
- Abrigos, chaquetas y chalecos estructurados.
- Trajes escénicos, históricos y religiosos.
- Bolsos, calzado y complementos.
- Cojines, paneles y decoración de interiores.
Corte y confección
Las piezas se colocan respetando rapport, dirección y simetría del dibujo. Es recomendable cortar en una sola capa, marcar por el reverso y estabilizar bordes antes de que se deshilachen o se pierdan tramas decorativas.
La aguja y la puntada deben atravesar las zonas gruesas sin romper hilos metálicos. Las costuras voluminosas se gradúan y se cubren con forro. El planchado se realiza por el reverso sobre base blanda y con protección.
Cómo reconocerlo
El motivo tiene volumen y está formado por hilos que pueden seguirse hasta el reverso. La cara posterior revela flotantes o cambios de color; en un estampado, en cambio, el dibujo es una capa de color sobre una estructura uniforme.
Conservación y sostenibilidad
Se evitan pliegues muy marcados, roces y exposición prolongada a humedad. Las prendas complejas suelen limpiarse profesionalmente, especialmente si combinan seda, metal, entretelas y forros.
La longevidad estética puede ser alta, pero la mezcla de fibras y metalizados complica el reciclaje. Diseñar piezas desmontables, conservar retales para reparación y reutilizar el brocado en accesorios prolonga su valor.
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Preguntas frecuentes
¿Brocado y bordado son lo mismo?
No. En el brocado el motivo se forma durante el tejido; el bordado añade puntadas decorativas sobre una tela ya fabricada.
¿Todo jacquard es brocado?
No. Jacquard abarca muchas estructuras dibujadas; el brocado se caracteriza por tramas suplementarias decorativas y relieve.
¿Tiene derecho y revés?
Sí. El derecho concentra el motivo acabado y el reverso muestra flotantes, ligaduras o hilos recortados.
