DEFINICIÓN
La resistencia al desgarro es la capacidad de un tejido para oponerse a que un corte o rotura ya iniciado continúe avanzando.
Se diferencia de la tracción porque la fuerza se concentra en el borde de una abertura. Un tejido fuerte a tracción puede desgarrarse con facilidad si su construcción favorece la propagación del corte.
CÓMO SE EVALÚA
Puede medirse con un péndulo Elmendorf o con una máquina de tracción usando probetas con formas y cortes definidos. El resultado suele expresarse como fuerza de desgarro y debe indicar el método empleado.
CÓMO SE INTERPRETA
Los resultados de métodos diferentes no son intercambiables. También es necesario distinguir la dirección de urdimbre y trama y observar si el tejido se desgarra de forma limpia, se deforma o agrupa hilos.
FACTORES QUE INFLUYEN
- Resistencia y movilidad de los hilos.
- Ligamento y densidad.
- Torsión y rozamiento entre hilos.
- Recubrimientos y acabados.
- Dirección y forma de la probeta.
APLICACIONES
- Ropa laboral.
- Forros y tejidos ligeros.
- Lonas, velas y tiendas.
- Textiles de protección.
NORMAS DE REFERENCIA
La serie ISO 13937 incluye varios métodos para determinar las propiedades de desgarro de los tejidos.
