DEFINICIÓN
La resistencia a la tracción es la capacidad de un material textil para soportar una fuerza que tira de él en sentidos opuestos. Suele expresarse mediante la fuerza máxima alcanzada antes de la rotura.
En los tejidos debe medirse en distintas direcciones porque la urdimbre y la trama pueden presentar resistencias muy diferentes.
CÓMO SE EVALÚA
Una probeta de dimensiones definidas se sujeta entre las mordazas de una máquina de velocidad de extensión constante. El equipo separa las mordazas y registra la curva de fuerza y alargamiento hasta alcanzar el máximo o la rotura.
CÓMO SE INTERPRETA
Un valor elevado indica que la muestra soportó más fuerza en ese método, pero no describe por sí solo su resistencia al desgarro, la abrasión o el estallido. Cada propiedad reproduce un tipo de solicitación distinto.
FACTORES QUE INFLUYEN
- Resistencia y longitud de las fibras.
- Título, torsión y regularidad del hilo.
- Ligamento y densidad.
- Dirección de corte.
- Estado seco o húmedo y acondicionamiento.
APLICACIONES
- Tejidos de prendas y hogar.
- Ropa laboral y protección.
- Lonas y textiles técnicos.
- Control de materias primas y acabados.
NORMAS DE REFERENCIA
La serie ISO 13934 contempla métodos de tira y de agarre para las propiedades de tracción de tejidos.
